Noé envía un cuervo y una paloma

Noé envía un cuervo y una paloma

Génesis 8:6-12

Después de esperar varios días, Noé abrió la ventana del arca y envió un cuervo, que iba y volvía hasta que las aguas se secaron. Luego envió una paloma para comprobar si las aguas habían disminuido. La primera vez regresó porque no encontró dónde descansar. Siete días después volvió con una hoja de olivo en el pico. Más tarde, cuando Noé la envió nuevamente, ya no regresó.

¿Qué nos enseña?

La paciencia y la esperanza son importantes mientras esperamos el momento adecuado para actuar.

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